Dentro de poco, a principios de febrero, se celebra en nuestro concejo la festividad del Santo Cristo del Socorro y es muy popular la calderada de pescado. Se hacen honores, de esta manera, a todos los pescadores de nuestras parroquias marineras. Este año, una vez más, os prepararé otro plato de pescado, si Dios quiere. Mientras tanto, os dejo con este de merluza.
Más libertad, más voz. Más ira en la palabra. Nos han envenenado la entereza. Nos han traicionado hasta con el silencio. Nos han descuartizado la confianza. Ha llegado la hora de descastar desdichas y estas tribulaciones que asfixian hasta el aire. Es el mejor momento para arrasar con todo lo que ha sido mentira, con todos los que han ido trazando esta congoja, con falsarios, ladrones y sofistas. Para asolar sospechas, aprensiones, discordancias. Desmantelar designios, ignominias, dividendos y usura. Es época de triunfo y esperanza. El instante preciso para evadir el peso de los amos. Y que reyes y códigos cierren definitivamente sus solapas.
Es el tiempo de repartir el oro de los duques, las minas del mediocre, el botín de los pícaros, las ciudades ocultas, el néctar exquisito, la salud del monarca. De detener el pie que nos humilla, de desgajar la mano que nos prensa, de tabicar los ojos que sindican, de aniquilar el mal que nos aplasta. Es la ocasión propicia para igualar el ras y las desproporciones, para hermanar los desiertos y el piélago, para ofertar el sueño y la certeza, para brindar futuro donde no hay ni presente. Para quemar el germen de las iniquidades. Para replantear la partición del pan, para reconducir la dirección del agua.
Es buen ahora para horadar enigmas y recelos. Para sentirse vivo y valeroso. Para dejar a un lado narcisismos, remilgos y desganas. Para exigir porqués y lo que es nuestro. Para recuperar un poco de amor propio. Para hacernos oír ante los jueces, ante sus indolencias y sus máscaras. Para dejar de ser endebles entidades, risibles espantajos. Es un ahora único para desposeerse de marbetes y clanes, de credos y de lemas, de líderes y piaras. Para desbaratar altares y apotegmas. Para desubicar topografías y lindes. Para reorientar tributos e intenciones. Para transparentar conjuras y atentados, convenios y patrañas.
Es tiempo de gritar con gritos muy tranquilos, con firmeza serena, con fines infalibles, con voluntad intacta. De desprender la bruma que arrastramos, la herrumbre que nos merma, la sumisión, el frío, el descontento, la poquedad, la rabia. De escribir, para siempre, el despecho y las sombras. De estampar, como nunca, decisiones y rúbricas que nos identifiquen con entes virtuosos, con seres animosos, con seres que se entienden, con seres que se aman. Es la estación idónea para aullar al unísono: basta. Para, desde la paz, vociferar sin tregua: ¡Basta, basta. Ya basta!
(La Nueva España, 21-11-2012)Es el tiempo de repartir el oro de los duques, las minas del mediocre, el botín de los pícaros, las ciudades ocultas, el néctar exquisito, la salud del monarca. De detener el pie que nos humilla, de desgajar la mano que nos prensa, de tabicar los ojos que sindican, de aniquilar el mal que nos aplasta. Es la ocasión propicia para igualar el ras y las desproporciones, para hermanar los desiertos y el piélago, para ofertar el sueño y la certeza, para brindar futuro donde no hay ni presente. Para quemar el germen de las iniquidades. Para replantear la partición del pan, para reconducir la dirección del agua.
Es buen ahora para horadar enigmas y recelos. Para sentirse vivo y valeroso. Para dejar a un lado narcisismos, remilgos y desganas. Para exigir porqués y lo que es nuestro. Para recuperar un poco de amor propio. Para hacernos oír ante los jueces, ante sus indolencias y sus máscaras. Para dejar de ser endebles entidades, risibles espantajos. Es un ahora único para desposeerse de marbetes y clanes, de credos y de lemas, de líderes y piaras. Para desbaratar altares y apotegmas. Para desubicar topografías y lindes. Para reorientar tributos e intenciones. Para transparentar conjuras y atentados, convenios y patrañas.
Es tiempo de gritar con gritos muy tranquilos, con firmeza serena, con fines infalibles, con voluntad intacta. De desprender la bruma que arrastramos, la herrumbre que nos merma, la sumisión, el frío, el descontento, la poquedad, la rabia. De escribir, para siempre, el despecho y las sombras. De estampar, como nunca, decisiones y rúbricas que nos identifiquen con entes virtuosos, con seres animosos, con seres que se entienden, con seres que se aman. Es la estación idónea para aullar al unísono: basta. Para, desde la paz, vociferar sin tregua: ¡Basta, basta. Ya basta!
Para el pote marinero, necesitamos:
- 1 merluza del pincho, sin piel ni espinas, en trozos
- 1 kilo de almejas congeladas
- 1 bote de pisto
- un vaso de vino blanco
- aceite de oliva
- unas hebras de azafrán
- 1 kilo de patatas en rodajas gruesas
Para el caldo
- la piel, las espinas y la cabeza de la merluza
- dos zanahorias
- un manojo de perejil
- un puerro, solamente la parte blanca
- una cebolla
- sal
Preparación:
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| Mientras doramos la merluza, ponemos a cocer las patatas en el caldo, con unas hebras de azafrán y sal. Ponemos solamente el caldo de pescado. |
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| Y listo para comer, bien caliente. |
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| Los trozos de merluza quedan enteros y muy jugosos. El caldo y las patatas, con un sabor muy bueno. |
¡¡¡ A disfrutar !!!









Muy rico el pote.
ResponderEliminarEspero que prepares muchos ricos platos de pescado.
Besitos.
;-D
Llego, veo, huelo, leo, siento, aplaudo y me voy dejando una rosa en la ventana.
ResponderEliminarMe encanta tu plato!! me comería una buena ración. Mi madre lo prepara muy parecido y es todo un lujo!
ResponderEliminarbesiños
¡Ummmmmmm!!!, que ricura paadre cura (esto se dice en mi tierra mucho, tiene que estar de rechupete, otra de tus recetas que tengo que probar. Besos fuertes y feliz 2013.
ResponderEliminarQué post más completo has hecho hoy...
ResponderEliminarNo conocía este plato asturiano tan rico, no quisiera perdérmelo, así que tomo nota.
Un abrazo.
Qué rico Labidú, siempre sorprendiendo con tus recetas!!
ResponderEliminarUn beso guapa y que tengas una linda semana!!
Yo voy adelantando con esta calderada tan rica.
ResponderEliminarBesos y feliz año,
Vero
¡Menudo mojeteo!! Me encanta la idea del bote de pisto, porque ahorra tiempo, y como siempre tengo congelados tarros con caldo de pescado o gambas, pues se convierte en un plato rapidito de cocinar, aunque imagino que si se prepara el día anterior ganará en sabor ¿verdad? No sé, probaré de todas formas. Un besazo.
ResponderEliminarUf niña dan ganas de hincarle el diente a la pantalla, vaya platito que nos has preparado hoy, vamos que me iba a tu casa sin pensarmelo. Besos linda
ResponderEliminaray que pote mñás rico labiiiiiiiiiiiiiiiiii :) me ha encantado, y lo bien que viene un dia como hoy, madre mia que dia!! al calorcin en casa mejor que en ninguna parte lástima que tenga q salir :( un besucoo linda
ResponderEliminarTiene una pinta deliciosa, a mi marido se le saltarían las lágrimas así que me apunto la receta.
ResponderEliminarUn besito desde Las Palmas.
Madre mía que pote te has marcado!!!!!! si yo siempre le digo a mi marido, que como se come en la costa, en ningún lado. Además de que el aire marino te hambre el apetito. Me encanta!!! Me han entrado ganas de costa chica, que hace tiempo que no voy, me da igual el frío...
ResponderEliminarBesinos
M.J. estos potes con pescadin son un bocado delicioso y menuda pinta tiene esta merluza con las almejas un plato de domingo ,que manos tienes amiguina
ResponderEliminarbesinos guapa
Siempre he hecho este plato con salsa verde pero hay que ver qué colorcito tiene el tuyo, no oy a poder resistirme a hacerlo.
ResponderEliminarBesitos
Interesting post. I really like it.
ResponderEliminarSuper blog. Yours. ^ ^
Have a nice day. ;)
+ Welcome to my blog.
If you want to put it in your followers.
Mi querida amiga, te ha quedado un plato marinero maravilloso. La verdad es que estas recetas de los hombres y las mujeres del mar son siempre magníficos y deliciosos tesoros. En este caso me ha encantado el color tan bonito que le ha quedado al plato y me imagino que el sabor de esas patatas debe ser maravilloso. Mil besicos amiga para ti y para mi amigo de Asturias. Por cierto, me uno a ese BASTA del poeta.
ResponderEliminarMe gusta mucho tu receta, eso de la merluza con patatas me encanta.
ResponderEliminarBesazos.
Alicia.
que rico !!!! me encanta la merluza y las almejas, tengo que hacer esta receta, besitos
ResponderEliminarRiquísimo plato para atajar los fríos y calentar los estómagos
ResponderEliminarBesitos
Me encantan los guisos marineros y ahora en invierno calientan el cuerpo sin cagar demasiado el estómago. Tiene un colorcito muy bonito.
ResponderEliminarBesos.
Da gusto volver al mundo bloguero y encontrarnos con estas maravillas de calderetas...estos platos son de los mejores que podemos preparar...encima nos gustan...a mi personalmente, muchisimo...
ResponderEliminarBesos
Estos guisos de pescado y patata son una delicia, completos y calientes para el tiempo.. Riquisimo!! besosss,
ResponderEliminarque buena pinta tiene este pote,bien sano y apetecible con el marsquito...de 10! un besote
ResponderEliminarY los guisos marineros, nadie mejor que los que viven cerquina de la mar para bordarlos, como tu lo has hecho. Un platín de esos que levantan el ánimo y la moral cuando uno llega a casa aterido de frío, y se encuentra un humeante platín de merluza marinera. ¡¡Riqísimo!!
ResponderEliminarUn besín.
Aquien no le gusta estoooo¡¡¡ yo creo que si estas malita hasta te cura enseguida, que bueno lo has hecho me encanta y tu lo bordas, besos
ResponderEliminarQuerida labidu,
ResponderEliminarpor cá chamamos de caldeirada a este tipo de prato.
Super rico e delicioso com sabor a mar.
Adoro pescada e ameijoas, deve estar delicioso.
Cá em casa são super apreciados, o meu pai adora.
Um beijinho.
Que rico.
ResponderEliminarSe me ha roto el ordenador y no se cuando puedo volver ni como. Seguramente tendremos que comprar otro. A ver si recuero todos los ficheros.
Si o vengo esa es la razón.
Bss
Hola Labidú,que rico se come en tu casa,los platos marineros son exquisitos .besinos
ResponderEliminarPara mi es toda una delicia, esos sabores son irresistibles!
ResponderEliminarBesos.
Te ha quedado delicioso, me encanta. Con el fresquito apetece todavía más. Un abrazo, Clara.
ResponderEliminarQue pinta tan deliciosa, y ahora con el frio viene de miedo.
ResponderEliminarBuen finde
Qué delicia de guiso, me encantan los platos marineros con patatas...
ResponderEliminarDe lo más apetecible.
Un beso grande.
Lo mío con las almejas no tiene nombre, me lanzaría a todas las recetas.
ResponderEliminarBuenísimo este pote.
Besazos.
Qué rico, cualquier pescado con patatas es un manjar, de ésto sabéis mucho en la costa asturiana.
ResponderEliminarMuy cierto todo lo que dice Aurelio. Como no hagamos oír nuestra voz, nos hunden del todo. Un beso.
Si que está rico Maritxu, con cualquier pescado que lo prepares, ya sabes que le da muy buen sabor a las patatas.
EliminarEstá la situación muy mal, me apena pensar en las personas que tienen tantas necesidades... Besinos amiga.
Que pote tan rico¡¡ quien fuese patatina para bañarse en esa salsina¡¡¡
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